Museo Fundación Yannick y Ben Jakober

En un paisaje de ensueño, rodeada de pinos y olivos centenarios, se encuentra la fundación privada Yannick y Ben Jakober. Este centro fue fundado en 1993 por la pareja de artistas británicos Ben Jakober y Yannick Vu, con el fin de conservar y restaurar obras pertenecientes a la herencia histórica española y de promover las Bellas Artes en general.

En un antiguo aljibe se ha acondicionado una gran sala de exposiciones donde los cuadros cuelgan de paredes rústicas de cemento pintadas de blanco y son reflejados refinadamente por el suelo de pizarra negra. La exposición ofrece no sólo una visión interesante del arte del retrato desde el siglo XVI hasta el XIX, sino que muestra el mundo de los niños de distintas épocas. La colección Nins de la fundación museo Jakober consta de aproximadamente 140 cuadros de niños que ilustran de manera incisiva cómo los niños de clase social alta vivían en la Europa Central y del Este, en Francia, España o Italia. Los cuadros de los pequeños príncipes y princesas fueron encargados en su momento debido a la alta tasa de mortandad infantil, para mantener su recuerdo, o como temprana negociación de bodas en caso de la alta nobleza. Muestran a los ojos del observador un mundo severamente articulado extraño a nuestra sensibilidad actual: no se puede hablar en estos casos de los despreocupados días de la niñez. Los niños de la aristocracia aparecen ataviados como adultos, con joyas y amuletos para mantener alejadas a las desgracias.

En el Renacimiento y el Barroco se vestía tanto a niños como a niñas con faldones, con lo que a menudo sólo es posible averiguar su sexo porque las niñas llevan pendientes y sus peinados están más elaborados.

De Inglaterra procede el tríptico de 1506 que muestra a Carlos V con sus hermanos, así como los cuadros casi idénticos de Mary y Catherine Bassett de 1603; mientras que el retrato de un niño de 18 meses con uvas en sus manos fue realizado en Alemania en 1598. Al grupo español de cuadros de niños pertenece el retrato de la niña María Teresa y de los niños Don Carlos y Don Fernando, del siglo XVII, así como el retrato en tonos negros de Carlos II, coronado rey con apenas 4 años, que lo muestra en 1671 como una varón de 10 años. El niño con la vara y dos flores es un trabajo italiano, mientras que el retrato del Príncipe de Baden Durlach con los bombachos y su gran sombrero en la mano proviene de Alemania.

El retrato de grupo de la familia aristócrata vestida en blanco y negro tiene su origen en Holanda; ambos cuadros de Luis XV de Francia fueron realizados por manos francesas en 1715. Un maestro italiano fue el responsable de inmortalizar a Carlos Manuel I de Saboya con su gran cuello blanco en 1580, y a Felipe Manuel de Saboya en 1605.

A finales del siglo XVIII se pierde paulatinamente la estricta elegancia de las representaciones cediendo paso a una mayor fuerza expresiva en los retratados que indica un trato más libre con el tema de la infancia que en siglos anteriores.

En la exposición se pueden admirar de manera permanente entre 50 y 55 cuadros, ya que muchos museos del mundo muestran gran interés en esta reconocida colección de la Fundación Jakober.

Un recorrido por los jardines y la casa es una hermosa distracción en una excursión al norte de la isla, aunque es necesario concertar la visita.

Dónde:
Museo Fundación Jakober
Finca Sa Bassa Blanca
Camino del Coll Baix s/n
07400 Alcudia
Tel.: +34 971 549 880

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