Bodegas Miquel Oliver en Petra

Al cruzar la puerta de entrada, un salón típico de casa de pueblo nos acoge, al fondo una escalera sube a la salita de casa, a mano derecha una antiquísima puerta se abre y nos quedamos boquiabiertos al descubrir una enorme bodega construida en 1868.  Acabamos de cruzar el umbral de la casa de la familia Oliver en Petra, donde  también nació Fray Junípero Serra, fundador de ciudades como Los Ángeles, San Diego y San Francisco en California. A poca distancia de Petra se encuentra la viña. Uno pensaría que se trata de un jardín cuando observa la extrema delicadeza con la que se ha cuidado cada una de las plantas del viñedo.

Adscrita a la Denominación de Origen del Pla i Llevant de Mallorca la Bodega Miquel Oliver fue la primera en traer hacia la isla los primeros reconocimientos a  nivel nacional de sus vinos. Miquel Oliver fue además pionero en comercializar un Muscat seco, un elaborado original  y diferente que consiguió ser elegido el mejor vino blanco del país según la Asociación Española de Sumilleres.

En estos momentos el tándem de enólogos Pilar Oliver, hija de Miquel Oliver, y Jaume Olivella, marido de Pilar, trabajan en nuevos proyectos avalados por sus dos vinos de más reciente creación: Ses Ferritges y Aia. Dos joyas enológicas que muy pronto tendrán nuevos hermanos, fruto de un exhaustivo trabajo.

Entre sus muchos reconocimientos, el último fue el de la revista “Decanter”, una prestigiosa publicación del Reino Unido especializada en el sector, que recientemente celebró una de las mayores catas de vinos españoles con más de 500 vinos. Entre estas el monovarietal de merlot Aia de Miquel Oliver obtuvo el cuarto lugar.

“Wein Gourmet” la prestigiosa revista enológica alemana, hace hincapié a la trayectoria de Miquel Oliver, situándola en lo más alto de la  vitivinicultura mallorquina y recomendando la visita a sus instalaciones, ante la gran belleza arquitectónica de la bodega, así como a la cata de sus originales vinos.